Toda la culpa es de Arcadia Gamers…

Si os habéis paseado antes por este sitio, cosa que es bastante improbable, habréis comprobado con el morro torcido que no tenemos ni media docena de entradas subidas, que actualizamos muy poco, que huele a queso de ñu y que el diseño es un truño poco chungueras. Aunque todo esto tiene mucho que ver con la falta de tiempo (cosas del trabajo), también tiene que ver con un presupuesto prácticamente nulo. Y en este último punto, he de decir que la culpa la tienen unos señores que, todas las semanas, se sientan delante de un micrófono para hablarnos del mundillo videojueguil entre patatas y coliflores.

Arcadia Gamers es un programa de radio muy majo y limpio que se transmitía hasta la temporada pasada por Cerdanyola Radio, emisora local del municipio catalán que fue noticia hace unas semanas por ese video que un par de policías se grabaron en el coche patrulla bailando y dándose palmadas en el kakas. Aunque llevan emitiendo desde que no tenían pelillos en la entrepierna (si es que ahora tienen alguno), yo me enganché hace poco más de un año. Empecé a bajarme los programas en formato podcast desde Ivoox y pronto se convirtieron en una de mis escuchas religiosas durante el camino del trabajo. Seguramente ya lo conoceréis, pero por si sois la mitad de herejes que yo y no lo habéis disfrutado aún, Arcadia Gamers es un espacio hecho con mucho cariño y humor en el que hay de todo (o casi), desde noticias a opinión. Muy recomendable.

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Juegos y sociedad: reflexión rápida (así, en general)

Hace unos días leí un artículo muy majo en Eurogamer firmado por la gran Cirene, que me hizo reflexionar sobre algunas cuestiones super profundas de la muerte relacionadas con el mundo videojueguer. En su texto, Cirene responde duramente a un informe sobre los videojuegos que el Instituto de la Mujer realizó hace algunos años. Informe en el que se los ponía a parir por los valores malosos que transmiten, entre otras cosas la mar de interesantes (y tal).

En su condición de mujer (podría haber sido en su condición de “persona de pelo oscuro”, pero de eso no hay institutos que elaboren informes, al menos que yo sepa, que si no me apunto) y de amante del ocio digital, utiliza argumentos irrebatibles para criticar el documento. Al menos desde mi punto de vista. No obstante, hace que me plantee… ¿realmente merece la pena enfadarnos con un escrito que cita a los Lemmings como un ejemplo de discriminación de algún tipo, por muy “oficial” que sea?

Creo que en esto del tratamiento que se da socialmente a los videojuegos (más allá de ese informe), hay dos problemas básicos: que se toman muy a risa y que se toman muy en serio.

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